Daniel Santiago: Visual Artist

Thursday, December 08, 2016


Entre los objetos y libros de Alicia y Salomón, sus dos hijos, Daniel construye su estudio de arte; su casa es su templo y su taller, donde ahora, mediante cuadros y fotografías quiere resaltar el valor del hogar; entender, que su faceta como padre y artista están ligadas por una estrecha línea; y que de esta manera puede explorar esos universos que a veces, por seguir los modelos del arte convencional, olvidamos; olvidamos la naturaleza, la simpleza, la cotidianidad, la belleza de lo real. Dani es artista visual y artista plástico; trabajó como fotógrafo durante varios años; aun lo hace, pero ahora, con un objetivo artístico en donde aprovecha, sin ningún afán, sus experiencias y la de sus personas cercanas como fuente de inspiración para construir arte.



¿Cómo fue llegar a Nueva York?

Fue un cambio fuerte, mientras me ubicaba y encontraba qué podía hacer. Llegué con la ilusión de ser un gran artista, me fui a las galerías para encontrar conexión con el mundo aquí, pero con el tiempo me fui frustrando, me di cuenta que están demasiado lejos de uno; sin embargo, esa búsqueda me llevó a un estudio en Soho en donde pude acceder a un espacio común para aprender a dibujar durante mi primer año; también salí a tomar fotos, sentí gran interés en los inmigrantes y las circunstancias en las que llegan a New York. Fui entendiendo que mi tiempo como artista iba a tener que ir mucho más lento que el ritmo de esta ciudad; entender el arte, el tiempo, la cultura, las personas, no ser un turista más.

Entonces, ¿Tus objetivos cambiaron?

Mis objetivos siguen siendo los mismos; lo veo después de dos años de experiencias duras y buenas, y claro, eso cambia la perspectivas; todavía me interesa ser un artista, pero mi perspectiva frente al arte, se está transformado. Creo que New York le da la oportunidad a uno de no necesariamente pertenecer a algo; te enseña que aquí hay tantos mundos, tanta gente, tantas culturas, que a la final no tienes que pertenecer a una. A la final, quieres buscar la tuya propia; en ese sentido, siento que ahora no parto de un arte que quiera pertenecer a una forma establecida de hacer; veo mi oficio desde una perspectiva diferente a la que tenía cuando llegué. En New York hay que tener un trabajo que nos da el dinero, para poder al final sacarle tiempo a lo que a uno le gusta y le genera placer.


¿Has tenido que vivir trabajos que no te gusten?

Los trabajos difíciles me han permitido acercarme a personas increíbles que me han enseñado sobre la vida misma. Tuve la experiencia de ser obrero el año pasado en una demolición; me pagaban bien, pero al mismo tiempo era durísimo, decidí entender esa experiencia como un proyecto artístico, ahora estoy craneándome una exposición que quiero mostrar en la galería que representa mi trabajo en Bogotá; al mismo tiempo, estoy editando un libro de artista sobre esa experiencia; todos los días sacaba una foto, tomaba notas, hice un par de registros en video de la desaparición de ese espacio que demolíamos. Al final, le di un giro a mi punto de vista sobre ese trabajo, lo veo como una experiencia de la que aprendí mucho.


Durante este proceso en New York, ¿ha cambiado tu perspectiva?

Al principio no me gustaba la ciudad; cuando llegué me rayé mucho; después de dos años, a pesar de muchas diferencias con el sistema de consumo desmedido, siento que me gusta vivir acá, de alguna manera la ciudad permite que uno pueda crear su propia temporalidad, acá conviven miles de tiempos, de culturas, de formas y políticas de vivir la vida. Aquí me siento dueño de mi tiempo y eso me hace sentir más libre.


¿Regresarías a tu país?

A corto plazo me imagino tanto quedándome como volviendo; a largo plazo si quiero regresar y aplicar mi conocimiento y experiencia allá. Extraño a la gente, la naturaleza y los alimentos.

¿Qué le dirías a esas personas que quieren seguir su pasión pero temen hacerlo?

Hay buscar qué le gusta a uno, e intentar hacerlo, buscarse el tiempo y el espacio; correr riesgos, también hay que cometer muchos errores y lo antes posible para aprender de ellos y ojalá dejarlos chuliados.

¿Fireescape qué significa para ti?

Me gustan las salidas de escape, los túneles que hacen los presos para escapar de las cárceles por ejemplo.



Terminamos de recorrer la casa, mientras Daniel y su voz pausada nos hablaban de arte, música, anécdotas y ganas de cambiar el mundo. Allí nos quedamos viendo sus fotografías, las de sus hijos y su familia que sin dudarlo son para él, su mayor fuente de inspiración.

Encuentra más sobre Daniel Santiago en: cargocollective.com/danielsantiago

You Might Also Like

0 comentarios

NY NEIGHBORHOOD

CONTACT

Name

Email *

Message *